Universidad de ZaragozaInstituciones

El agua, fuente de vida y riqueza (Artículo Heraldo de J. Lorén y A. Acero)

Fuente: Heraldo de Aragón, sábado 25 de julio de 2015, pag. 24.

El regadío aragonés contribuye a ordenar el territorio, a preservar el medio ambiente y a fijar población,

pues provee de materia prima próxima de calidad a la industria agroalimentaria y genera puestos de trabajo.

Todo ello gracias al agua.

La agricultura de regadío contribuye a crear riqueza y empleo en Aragón. Una parte significativa de la actividad de la industria agroalimentaria deriva de la transformación de materias primas procedentes de cultivos de regadío. El regadío contribuye a ordenar el territorio, dinamizar el paisaje con diversidad de cultivos, crear empleo y fijar población.

La producción media de una hectárea de cereal de secano en Aragón es de 2.306 kg, frente a 6.775 kg del regadío. Las técnicas actuales de cultivo de trigo y cebada permiten rendimientos próximos a las 10 t/ha. Los cereales de secano, que ocupan mayoritariamente la superficie agrícola de Aragón, tienen rentabilidad escasa, dependiente en gran parte de las ayudas de la política agraria europea (PAC), frente a cultivos de regadío como las frutas o la alfalfa.

Además, las sequías que nos acompañan con cierta periodicidad contribuyen a reducir las producciones de los secanos y, salvo los Pirineos y la zona central de la provincia de Teruel, el resto de Aragón presenta déficit de agua en los meses de verano, por lo que es necesario almacenar agua en tiempo de lluvia, para poder regar durante el estío y obtener así unas buenas producciones.

El agua es el motor de la naturaleza (Leonardo da Vinci). Siguiendo la explicación de una madre a su hija mientras paseaban por los galachos de Juslibol acerca de la importancia del agua: «Donde hay agua, crecen las plantas y estas sirven de alimento a muchas especies de animales, entre ellos los pájaros, mamíferos y anfibios». Sobran más palabras.

El cambio paisajístico, territorial y productivo en comarcas como las Cinco Villas, Valdejalón, Cinca o Monegros es evidente. Los cultivos de regadío fijan población; sobre todo la fruticultura y la horticultura, que tienen mayores demandas de mano de obra. También contribuyen al desarrollo de otros sectores, como la industria agroalimentaria, los talleres de maquinaria agrícola, las empresas de suministros, etc.

En Aragón, la industria agroalimentaria ocupa directamente a 10.209 trabajadores, el 11,7% del empleo de la industria manufacturera. A ello hay que añadir que la población activa del sector agrícola ocupa a 38.200 personas, el 3,98% de la población activa aragonesa, por debajo de la media nacional, en la que el sector representa el 4,59%, con algo más de un millón de ocupados. Los puestos directos generados por Opel son menores y similares cuando hablamos de puestos indirectos de las empresas auxiliares. Su importancia estratégica hizo que la crisis del automóvil de estos años generase inquietud en Aragón; algo que también sucedería si nuestra industria agroalimentaria sufriese un catarro más intenso que los resfriados que sufren tan a menudo.

Las industrias necesitan materia prima próxima, de calidad y a buen precio. Aunque los fletes marítimos están baratos, es más eficiente, en términos sociales y ambientales, proveerse de materia prima próxima. Y el mayor garante para ello es el regadío, pues las oscilaciones productivas son menores que en el secano. La FAO prevé que en 2050 la agricultura bajo riego en los países en desarrollo necesitará un 14% más de agua. Esto requerirá un incremento de la capacidad de embalse adicional equivalente a construir una presa de Asuán cada año.

En ocasiones, se olvida el importante papel que desempeña la agricultura como mantenedora del territorio, del paisaje y del medio ambiente. Agua y tecnología son el futuro de la agricultura. Por ejemplo, Almería consume el 5% del agua de Andalucía, mientras que el valor de sus productos es el 30% de la producción final agraria andaluza, sin olvidar el crecimiento de las poblaciones del Ejido o Roquetas de Mar, vinculadas al sector agrario y a los servicios asociados. Es evidente la importancia del agua por ellos utilizada y la rentabilidad de cada metro cúbico.

En Aragón el agua es vital para el desarrollo de nuestra agricultura y del medio rural.

Javier Lorén Zaragozano es presidente del
Consejo de Colegios de Ingenieros
Técnicos Agrícolas de España;
Alejandro Acero Oliete es profesor
de la Escuela Universitaria
Politécnica de La Almunia (Eupla)