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"Hay que potenciar que el alumno viva en La Almunia" Entrevista a nuestro Director, Martín Orna, en Heraldo de Aragón

Heraldo de Aragón, 16/08/2016.

MartinOrna 16 08 2016Alumno, profesor y ahora director. ¿Su vida va ligada a la Escuela Universitaria Politécnica de La Almunia?

Totalmente. Incluso a los 16 años jugué con el equipo de rugby del centro.

¿Sigue practicando deporte?

Me gusta mucho el frontón. Mi vocación era la educación física, pero la vida me llevó a estudiar en La Almunia, que estaba al lado de casa.

Eso marcó su carrera.

Sí. Empecé a estudiar después de hacer la mili. Luego estuve como becario. Y, peldaño a peldaño, pasé a llevar los laboratorios de materiales de construcción, asignatura de la que soy profesor titular.

Es el primer almuniense que llega al cargo. ¿Es mucha responsabilidad?

Efectivamente. Hay mucha gente que depende de las decisiones que toma el equipo directivo. Es una alegría y un reto que se afronta con mucha ilusión.

Al fin y al cabo este centro es como su segunda casa.

No solo vivo la parte académica, sino la relación con el pueblo. La vida estudiantil anima un pueblo.

Sin embargo, solo el 10% de los estudiantes de fuera residen en La Almunia.

Sí, aunque en los últimos cursos aumenta ese porcentaje. Estamos buscando vías para ofrecer algún incentivo a los alumnos y potenciar que se queden a vivir en el municipio. Hay quienes han hecho aquí la carrera y no saben ni dónde está el Ayuntamiento, porque el autobús de Zaragoza los deja en la puerta y luego los recoge.

¿Su meta es lograr una escuela viva y activa?

Necesitamos conseguir atraer a más alumnos y, al mismo tiempo, tenemos que lograr involucrar a los vecinos en las actividades del centro.

¿Cómo es esa convivencia?

Bastante buena. El estudiante enriquece el pueblo desde el punto de vista emocional y económico. La Almunia tiene una actividad eminentemente agrícola y en su momento la Eupla llegó a generar un gran beneficio.

¿Qué lugar ocupa la formación práctica?

Es esencial. Por eso los estudios no pueden ser puramente ‘online’. Un mecatrónico se hace en un laboratorio. Queremos que los alumnos cursen seis créditos como mínimo en empresas. Tenemos dos especialidades que lo cumplen, pero queremos llegar a las cuatro.

El centro está a punto de cumplir 50 años. ¿Cuántos alumnos han pasado por sus aulas?

En torno a 15.000. Yo recuerdo años, que coincidieron con el ‘boom’ de la construcción, en los que llegamos a tener 3.500 estudiantes.

Tal y como está el mercado laboral, ¿Ingeniería sigue siendo una buena salida profesional?

Muy buena. Es una carrera que mucho esfuerzo, pero ya se está hablando de que en unos años necesitaremos ingenieros. Mucho trabajo lo realizan ahora las máquinas, pero hay que tener en cuenta que alguien las tiene que diseñar, conocer y mantener. Ingeniería tiene un abanico de posibilidades tremendo, también en el ámbito internacional.

¿Ve la emigración como una ventaja o como una fuga de talento?

A un alumno que acaba de terminar le ofrecen mejores condiciones fuera y hasta que no tengamos una recuperación económica en España esto seguirá siendo así. Una empresa estadounidense,por ejemplo, ofrece 2.400 dólares al mes. A mis alumnos les recomiendo que vivan un año fuera para aprender inglés.

Pero con billete de vuelta.

Por supuesto. Como en España no se vive en ningún sitio, pero carreteras, casas y puentes se hacen en todo el mundo, aunque en cada sitio resolvemos los problemas de una manera y es bueno conocer estas diferencias.

¿Aprecia cambios en el mercado?

En cuatro o cinco años no va a estar así. Ya se ven grúas. Ingeniería civil, además, se va a mover antes. La construcción repuntará poco a poco, pero no con el descontrol que había.

¿Volvería a estudiar Ingeniería?

Sí, sin dudarlo. Pero entraría por lo que hoy es el grado, la FP de antes, porque estos estudiantes llegan con gran ventaja técnica.

E. Pérez Beriain